

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, descartó tajantemente cualquier posibilidad de una intervención militar estadounidense en territorio nacional, luego de sostener una llamada telefónica con su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump. La comunicación se llevó a cabo tras declaraciones públicas del mandatario norteamericano en las que insinuó una mayor participación de su país en materia de seguridad dentro de México.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que fue ella quien solicitó el contacto directo con Trump, al considerar que el diálogo es la vía más adecuada para abordar diferencias en lugar de hacerlo a través de declaraciones en medios. Detalló que en la conversación ambos mandatarios reafirmaron los términos de la colaboración bilateral vigente, especialmente en temas relacionados con el combate al tráfico de drogas y de armas, y dejó claro que no existe necesidad ni justificación para una intervención militar extranjera.
Sheinbaum subrayó que la seguridad en México se atiende con soberanía, institucionalidad y cooperación, sin permitir la injerencia de otras naciones. Rechazó también que el gobierno mexicano acepte la designación de “terroristas” a los grupos del crimen organizado, ya que las leyes mexicanas establecen una definición distinta para ese tipo de delito. Aseguró que aplicar ese término solo serviría para justificar intervenciones violatorias del marco constitucional mexicano.
La presidenta sostuvo que la llamada con Trump fue breve pero contundente en términos de postura y principios. Recordó que la Constitución mexicana establece con claridad el rechazo al intervencionismo y destacó que su gobierno trabaja con convicción para defender la integridad del país. Añadió que ambos gobiernos acordaron mantener la coordinación mediante los canales institucionales correspondientes y anunció que habrá una próxima reunión del Comité Binacional de Seguridad el 22 de enero en Estados Unidos.
Finalmente, Sheinbaum confirmó que Trump mencionó el caso de Venezuela durante la llamada, a lo que ella respondió que México se rige por los principios de su política exterior establecidos en la Carta Magna, y que su postura ante los acontecimientos en ese país se mantendrá firme, basada en el respeto a la soberanía de las naciones.












