

La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, salió este miércoles con una versión que reencuadra completamente el escándalo del audio difundido por el periodista Héctor de Mauleón: acusó directamente a su antecesor, Jaime Bonilla Valdez, de haberla presentado con supuestos agentes estadounidenses bajo el pretexto de ayudarle a recuperar su visa, en lo que calificó como un montaje diseñado para grabarla y dañarla políticamente.
"Bonilla me ofreció reunirme con personas de Estados Unidos para platicar con el tema relacionado con mi visa. Confié de buena fe en mi antecesor y tuve esa reunión de la cual se han difundido ciertos fragmentos", declaró la mandataria. "El enviado de Jaime Bonilla inventó un montaje y fui víctima de una operación de engaño y de venganza política." Negó categóricamente haber entregado información reservada: "Jamás he traicionado ni traicionaría a la patria. Nunca presentaron un documento y nunca se concretó ninguna reunión. Solo quisieron grabar una conversación privada y después difundirla con el único interés de afectarme políticamente."
La gobernadora también aclaró que la coordinación entre los gobiernos de Baja California y California en distintos rubros es "algo cotidiano por nuestra condición de frontera", y descartó que los fragmentos difundidos impliquen subordinación o entrega de información reservada.












