

El partido Somos México enfrenta un reto existencial tras la orden del Instituto Nacional Electoral de modificar su denominación, logotipo y color a más tardar el 30 de agosto. El consejo general del INE determinó en junio que el nombre no es una expresión neutral, sino una composición con carga semántica que transmite al electorado una idea de pertenencia entre el partido y la totalidad de la nación. Sobre el emblema, resolvió que el uso de las letras MX podría inducir a la ciudadanía a creer que la organización cuenta con respaldo del Estado mexicano, y que el rosa mexicano es similar al de un partido con registros locales.
La organización —cuyos fundadores impulsaron desde 2023 las movilizaciones de la marea rosa bajo el lema "el INE no se toca"— impugnó el acuerdo ante la Sala Superior del Tribunal Electoral, pero en materia comicial no existen efectos suspensivos, por lo que debe acatar la orden mientras no haya sentencia. El caso recayó por turno en el magistrado presidente Gilberto Bátiz y hasta el momento no se prevé su inclusión en sesión próxima.
En paralelo, la dirigencia se declaró abierta a una auditoría de su financiamiento luego de que diversas voces exigieron aclarar la participación de Ernesto Ruffo Appel, exgobernador de Baja California hoy detenido y acusado de encabezar una red de huachicol, quien funge como consejero del partido. Los líderes de Somos México pidieron que la revisión de recursos la realice una comisión independiente.





