

La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, protagonizó esta noche el acto más político de la semana opositora al presentarse en Tijuana en el lanzamiento del Comité por la Defensa y Liberación de Ernesto Ruffo Appel, exgobernador de Baja California preso desde hace casi un mes en El Altiplano por un presunto caso de huachicol de combustible.
Campos tomó la imagen de la entrada de Ruffo al penal de Ensenada, la mostró al público y la rompió. "Esta foto fue creada por el régimen para infundirnos miedo: si estás contra el régimen serás sometido. Mañana, cualquiera que se oponga puede aparecer en esta fotografía. Pero aquí hay muchos que no vamos a permitir que esta foto siga siendo el retrato en México", declaró la mandataria chihuahuense, quien afirmó que ella misma ha sido perseguida políticamente sin fundamento legal.
La gobernadora cuestionó que el gobierno federal aplique la justicia de forma selectiva y citó los casos de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, quien no ha sido vinculada a proceso ni citada a declarar, y del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a quien señaló de llevar más de cien días "perdido".
La iniciativa del comité nació del partido Somos México, cuyo dirigente Emilio Álvarez Icaza fungió como orador principal. "Acompáñenme agarrados de las manos hasta que mi papá esté libre", clamó Verónica Ruffo ante los asistentes. En representación del PAN —señalado de reaccionar con "tibieza" tras la detención— acudió el coordinador de diputados federales José Elías Lixa junto a Federico Döring, así como los exgobernadores panistas Juan Carlos Romero Hicks y Carlos Medina Plascencia.










