

La presidenta Claudia Sheinbaum cerró su gira Honestidad y Resultados en el Zócalo de la Ciudad de México, tras recorrer 26 estados en 12 días con una asistencia acumulada de 850 mil personas. "Rendir cuentas en plaza pública es obedecer al pueblo, porque es el pueblo el único dueño de la soberanía nacional", declaró ante miles de asistentes en la Plaza de la Constitución.
Sheinbaum presentó un balance de las reformas constitucionales aprobadas en dos años de administración: educación, salud, vivienda y programas sociales como derechos; jornada laboral de 40 horas; reconocimiento de pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho; igualdad sustantiva de las mujeres; no reelección a partir de 2030; prohibición del nepotismo; elección popular del Poder Judicial; recuperación de Pemex y CFE como empresas públicas; el agua como bien nacional; y la reforma para que todo aspirante a gobernador o presidente tenga una sola nacionalidad mexicana.
La mandataria lanzó un mensaje directo de soberanía: "Ninguna potencia extranjera, élite económica o política dicta el presente ni el futuro de la patria", y destacó la reforma que establece pena máxima para cualquier agente extranjero que intente violar el territorio mexicano, una referencia que no requiere explicación adicional.
Para la Ciudad de México, detalló que 3 millones de personas son beneficiarias de programas sociales con una inversión de 70 mil 258 millones de pesos, y enumeró obras de infraestructura por cerca de 60 mil mdp, incluyendo la conclusión de la Línea 12 del Metro hasta Observatorio, los trenes Insurgente y Felipe Ángeles, las líneas en construcción a Pachuca y Querétaro, y obras hidráulicas para el norte y oriente de la capital. La jefa de gobierno Clara Brugada agradeció las inversiones federales y llamó a la unidad.











