Juan Carlos Loera pide licencia en el Senado y destapa sus intenciones por la alcaldía de Juárez; el ajedrez interno de Morena se complica

30/09/2026BP StaffBP Staff

image

El senador Juan Carlos Loera de la Rosa solicitó licencia indefinida a partir del 29 de septiembre para separarse de sus funciones legislativas, en un movimiento que destapa sus intenciones por contender por la alcaldía de Ciudad Juárez en 2027. La Cámara de Senadores aprobó la solicitud y su suplente, Luis Mario Baeza Cano, se reincorporó a las actividades del pleno.

La decisión de Loera se inscribe en el ajedrez político que dejó la designación de Cruz Pérez Cuéllar como coordinador de Morena en Chihuahua. Desde la lógica del grupo al que pertenece Loera —alineado con Andrea Chávez—, la alcaldía de Juárez correspondería como compensación natural por haber perdido la coordinación estatal. Sin embargo, la especulación más fuerte a estas horas apunta a que la propia Andrea Chávez sería la candidata del oficialismo para la presidencia municipal de la frontera, lo que coloca a Loera en ruta de colisión directa con su propia aliada.

Loera ha perdido la gubernatura de Chihuahua en dos ocasiones y llegó al Senado en una fórmula impulsada por la propia Chávez. Ha sido un férro crítico de Pérez Cuéllar y ha buscado impulsar una agenda abiertamente anti-Cruz que ha profundizado la fractura interna de Morena en el estado.

Loera mueve antes de que le muevan. Pedir licencia al Senado el día siguiente de la designación de Pérez Cuéllar es un acto de posicionamiento que busca instalar su nombre en la conversación por Juárez antes de que Morena defina candidaturas municipales. El problema es que compite por el mismo espacio que se perfila como la salida natural para Andrea Chávez: si la senadora acepta la alcaldía como compensación por perder la gubernatura —que es lo que la dirigencia nacional quiere—, Loera queda fuera de la ecuación sin haber sumado un solo voto.

El historial de Loera complica aún más el panorama de unidad que Pérez Cuéllar necesita construir: dos derrotas en la gubernatura lo convierten en un perfil con alto reconocimiento pero baja efectividad electoral, y su postura anti-Cruz ha sido tan pública que integrar su estructura al proyecto del nuevo coordinador requeriría una negociación que ninguna de las partes parece dispuesta a hacer. Para Pérez Cuéllar, el escenario ideal es que Chávez acepte Juárez y que Loera sea redirigido a otro espacio donde no estorbe; para Chávez, tener a Loera compitiendo por la misma alcaldía le resta fuerza negociadora porque ya no es la única opción del grupo para ese cargo. Y para Morena Chihuahua, donde Brighite Granados opera una dirigencia que nadie toma en serio, la acumulación de ambiciones sin árbitro creíble amenaza con convertir la definición de candidaturas municipales en una segunda ronda de fracturas que el partido no puede darse el lujo de tener.

Lo más visto