

La Cámara de Diputados aprobó en lo particular la Ley de Ingresos 2027, con la estimación del Ejecutivo de 10.6 billones de pesos para financiar el gasto público. De ese total, 6.2 billones son ingresos tributarios y 1.7 billones, deuda interna. Votaron a favor 340 diputados de Morena y aliados, a los que se sumaron los emecistas Miguel Ángel Sánchez Rivera y Eduardo Gaona Domínguez. PAN, PRI y MC emitieron 109 votos en contra. El paquete pasa al Senado.
Tras la aprobación en lo general se presentaron 426 reservas, desahogadas por 90 oradores. Solo una fue aceptada: la de Ricardo Monreal, coordinador de Morena, que exenta al 100% de multas, recargos y gastos de ejecución a personas físicas y morales, incluidos grandes contribuyentes, con adeudos de 2025 o anteriores. Deben presentar sus declaraciones y pagar en una sola exhibición a más tardar el 31 de diciembre de 2027. Aplica a impuestos del SAT y de la Agencia Nacional de Aduanas, y a créditos sujetos a facultades de comprobación, siempre que subsanen irregularidades y no tengan litigio abierto o se desistan.
Monreal explicó que amplía un programa vigente desde el año pasado, pero elimina su tope de 300 millones de pesos, y que responde a un compromiso de Sheinbaum con el Consejo Coordinador Empresarial. Defendió que “el impuesto principal no se elimina, no se condona” y la llamó “medida inteligente y de consenso, no una condonación fiscal”. PAN y PRI la descalificaron por tener propósitos electorales.
El debate se puso ríspido entre PT y PAN. La petista Margarita García pidió “enjaular” a “las chachalacas” de la bancada panista. Lilia Aguilar acusó a Kenia López Rabadán de gritar sin contención y propuso una “reforma fiscal profunda”. López Rabadán replicó: “Es tristísimo el papel que juega el Partido del Trabajo. Los tratan terrible, no les dan candidaturas, los ningunean”.











