

Sheinbaum afirmó que cambiar o mantener a Rafael Olivos como dirigente del SNTSS corresponde a los trabajadores y no será por dedazo. Ante la condición que plantearon voceros del movimiento (aceptar el 8% si Olivos deja el cargo), dijo que el sindicato tiene más de 400 mil integrantes y que sus dirigentes se eligen ahora por voto secreto, directo y universal, con sus congresos y mecanismos propios: “No le corresponde a la autoridad”. Contó que hace unos meses rechazó la petición de nombrar al dirigente de la CTM porque “eso lo deciden los trabajadores, sino qué transformación hubo”. Y añadió: “Si luchamos tantos años porque los trabajadores elijan a sus propios dirigentes, ¿cómo es que ahora vas a hacer el dedazo? Pues no”. Dijo que tampoco le toca ni al director del IMSS ni a ella.
Sobre la presencia de panistas frente a la sede central del instituto, donde, según el reporte, trabajadores corrieron entre reclamos al dirigente del PAN, Jorge Romero, a Marx Cortázar y a Federico Chávez, la presidenta se rió ante la pregunta y respondió: “Se pasan con el oportunismo político más absurdo y ridículo, como irse a montar oportunistamente con los trabajadores, que al final dicen ‘eso no’... La gente no es tonta”.
Resumió el proceso como democrático: la consulta fue “absolutamente libre, organizada en todos los centros de trabajo”, los trabajadores rechazaron la primera oferta de 6.8%, Robledo “vino conmigo”, se sentaron en mesa de trabajo y se subió a 8% (4% al tabulador y 4% a prestaciones), “similar al que se dio en 2025, que es el aumento más grande que se había dado”. El sindicato aprobó, y “ayer ya fueron mucho menos trabajadores los que se manifestaron”. Dijo que se da certeza en el empleo, dentro de un ejercicio responsable del presupuesto, y rechazó la campaña negativa de la “derecha internacional y de medios de comunicación”. Preguntó: “Digan en qué otro país del mundo se resuelven así las cosas, muchas veces impera el autoritarismo”.










