

La gobernadora María Eugenia Campos Galván sostuvo que la presidenta Claudia Sheinbaum dejó de atacarla, e incluso la deslindó públicamente del caso Jáuregui, como parte de una estrategia para que parezca que hubo un pacto entre ambas. "Es para simular el pacto, generarme todo el costo político a mí y disminuir los puntos que tiene Acción Nacional en Chihuahua", dijo en Latinus.
Campos aseguró que la Presidenta "sigue sonriendo cuando le dicen Maru" y que alienta la confrontación. Lo describió como "una estrategia perversa de vamos a ganar Chihuahua como de lugar". Negó también la versión difundida en la mañanera de que ella sabía que había agentes de la CIA en el operativo: "Eso es mentira".
Dijo que los acuerdos de seguridad alcanzados con el secretario Omar García Harfuch, en una reunión ordenada por la propia Presidenta, no han tenido seguimiento. Según ella, el funcionario "sigue teniendo un grillete" porque la Presidenta "no quiere que le vaya bien a Chihuahua".
Arremetió además contra la Ley de Seguridad Nacional, a la que llamó "esa ley estúpida" nacida de "un berrinche" de Andrés Manuel López Obrador por el caso del general Salvador Cienfuegos. Se quejó de que obliga a pedir un "chaperón" de Relaciones Exteriores para reunirse con autoridades estadounidenses.











