

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que este lunes 29 de diciembre viajará personalmente al estado de Oaxaca para acompañar a los familiares de las víctimas del trágico descarrilamiento del Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, que dejó un saldo de 13 personas fallecidas, entre ellas una menor de edad, y más de un centenar de heridos.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria expresó su solidaridad con las familias afectadas y destacó que su gobierno ya trabaja en tres frentes prioritarios: la atención integral a las víctimas y sus familiares, el esclarecimiento técnico y judicial de las causas del accidente, y la garantía de condiciones de seguridad para la eventual reactivación del servicio ferroviario.
“Más tarde me voy a trasladar para allá para hablar con las familias”, declaró Sheinbaum, al tiempo que subrayó que se actuará con “seriedad y responsabilidad” en la revisión de la infraestructura ferroviaria. Añadió que su administración trabaja estrechamente con la Secretaría de Marina para verificar si la vía y demás componentes del sistema están en condiciones de operar de forma segura.
El descarrilamiento ocurrió la mañana del domingo 28 de diciembre a las 09:28 horas, en la línea Z del Tren Interoceánico, entre las localidades de Nizanda y Chivela, en la ruta que conecta los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos. Según el reporte oficial, una de las locomotoras se salió de las vías, lo que provocó que los cuatro vagones posteriores se descarrilaran, con cerca de 250 personas a bordo.
El almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, titular de la Secretaría de Marina, confirmó que el primer vagón cayó por un talud de más de seis metros, el segundo quedó parcialmente suspendido y los dos restantes sin daños estructurales severos. De los pasajeros afectados, nueve fueron atendidos en el lugar del accidente, mientras que 109 requirieron atención hospitalaria y 44 permanecen internados.
Las investigaciones para determinar las causas del siniestro están siendo encabezadas por la Agencia de Transporte Ferroviario, en coordinación con la Fiscalía General de la República y la Fiscalía del Estado de Oaxaca. El sitio del accidente permanece bajo cadena de custodia, y se ha recuperado el dispositivo electrónico “Pulset”, considerado la caja negra del tren, para analizar los datos técnicos del trayecto y del momento del accidente.
Sheinbaum agradeció la colaboración del gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, y reiteró que su gobierno mantendrá informada a la ciudadanía con total transparencia. La tragedia representa un duro golpe al Corredor Interoceánico, uno de los proyectos estratégicos del desarrollo regional, cuya viabilidad operativa será objeto de escrutinio en las próximas semanas.











