

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó el respaldo popular en México frente a las críticas surgidas en España por la solicitud de disculpa histórica planteada durante el sexenio anterior al rey Felipe VI, al tiempo que subrayó que este debate contribuyó a visibilizar el legado histórico del país.
La mandataria señaló que, pese a las reacciones adversas en territorio español, se generó un reconocimiento sobre la grandeza histórica de México, en medio de lo que calificó como expresiones de racismo y clasismo contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
“Hubo un reconocimiento del legado de grandeza de México, a pesar de que en España hubo una campaña de racismo y clasismo”, afirmó.
Sheinbaum sostuvo que el debate permitió evidenciar problemáticas estructurales que aún persisten en la sociedad, como la discriminación y la desigualdad, las cuales —dijo— deben ser confrontadas abiertamente.
“El racismo y el clasismo sigue existiendo en México… si no se hubiera abierto, seguiría escondido debajo de la alfombra”, señaló, al enfatizar que ante la ley todas las personas deben ser iguales.
En paralelo, la presidenta aclaró que la invitación al rey de España para asistir al Mundial de 2026 en México no fue un gesto exclusivo, sino parte de una convocatoria general enviada a diversos jefes de Estado con los que el país mantiene relaciones diplomáticas.
Explicó que esta invitación fue gestionada por la coordinación de los trabajos del Mundial, como parte de una estrategia protocolaria amplia de carácter internacional.
El posicionamiento de Sheinbaum refleja una línea política que combina la reivindicación histórica con la diplomacia contemporánea, en un contexto donde los temas de memoria, identidad y relaciones bilaterales continúan marcando la agenda pública.











