

La titular de la Unidad Especializada creada por el gobierno de Chihuahua para investigar los hechos del 17 al 19 de abril, Wendy Paola Chávez Villanueva, presentó este martes un informe de avances sobre el operativo que derivó en el desmantelamiento del narcolaboratorio en El Pinal, municipio de Morelos. El documento establece que los extranjeros que viajaban en el convoy no formaban parte formal del despliegue operativo institucional, no portaban armas ni insignias, vestían ropa civil y mantuvieron el rostro cubierto durante la mayor parte del tiempo.
El informe precisa que la inclusión de las personas extranjeras en el convoy no fue reportada a los mandos superiores y que su participación se mantuvo limitada, sin interacción operativa directa, salvo con el director de la Agencia Estatal de Investigación y su círculo inmediato de seguridad personal. Chávez Villanueva señaló que existen elementos que sugieren una colaboración de carácter extraoficial, cuya naturaleza deberá determinarse en etapas posteriores de la investigación.
Sobre la muerte de los dos estadounidenses, el informe aporta el primer relato oficial detallado: el accidente ocurrió en un camino de terracería con poca visibilidad, donde uno de los vehículos perdió el control y cayó a un barranco. Fue al momento de prestar auxilio cuando uno de los escoltas del director de la AEI reveló que las personas en el vehículo siniestrado eran presuntamente ciudadanos estadounidenses y enlaces de la embajada de Estados Unidos. La Unidad ya solicitó a la representación diplomática estadounidense información sobre la identidad y cargos de los fallecidos.
La FGE ya remitió a la Fiscalía General de la República dos carpetas de investigación previamente iniciadas, con sus respectivos planes de investigación y diligencias en curso para esclarecer las circunstancias antes, durante y después del operativo.
El informe de la Unidad Especializada es el primer documento oficial que reconstruye con detalle cómo llegaron los agentes extranjeros al convoy y cómo se supo de su identidad: no durante el operativo, sino después del accidente. Esa secuencia es clave porque traslada la responsabilidad hacia el director de la AEI y su círculo inmediato, blindando institucionalmente al resto de la cadena de mando estatal — incluida la gobernadora Campos, quien ese mismo día declinó comparecer ante el Senado.










