

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó este lunes a los jefes de las Fuerzas Armadas investigar el origen de los explosivos utilizados en el atentado del sábado en la Vía Panamericana, cerca de Cajibío, en el departamento del Cauca, que dejó 20 civiles muertos. En una alocución televisada, Petro señaló que sus fuentes indican que los materiales explosivos utilizados por frentes armados en esa región provienen de Ecuador, y pidió confirmar si ese fue el caso en el ataque del fin de semana, atribuido por el Ejército a disidencias de las FARC.
La declaración profundiza una crisis diplomática que ya venía deteriorando las relaciones entre Bogotá y Quito. El conflicto comenzó cuando el presidente ecuatoriano Daniel Noboa impuso aranceles a productos colombianos, argumentando que Colombia no hace lo suficiente para combatir el narcotráfico en la frontera común. La tensión escaló cuando Petro calificó de "preso político" al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, y se agravó aún más cuando Noboa afirmó que durante una visita de Petro a Manta en mayo de 2025, el mandatario colombiano se reunió con personas presuntamente vinculadas al narcotraficante alias Fito. Petro respondió anunciando una demanda penal contra Noboa. Ambos países llamaron a consultas a sus embajadores el mes pasado.
En su alocución, Petro fue más lejos y vinculó el atentado del Cauca con un intento deliberado de sabotear las elecciones presidenciales colombianas, cuya primera vuelta se celebra el 31 de mayo. Afirmó que los grupos armados —a los que identificó como el Estado Mayor Central y la Segunda Marquetalia— "obedecen a la junta del narcotráfico" y buscan generar miedo para favorecer a la derecha política. "Nos quieren sabotear las elecciones para que gane la extrema derecha por miedo", declaró.












