

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, reveló este martes que la gobernadora Maru Campos le manifestó personalmente desconocer que se llevara a cabo una operación con agentes estadounidenses en campo durante el operativo del 19 de abril en la sierra chihuahuense. "La gobernadora de Chihuahua a mí me dijo que ella no tenía conocimiento que se estuviera llevando alguna operación con agentes norteamericanos en campo", declaró el funcionario federal durante la conferencia del Gabinete de Seguridad.
García Harfuch trazó una distinción que el gobierno federal ha sostenido desde el inicio del caso: el intercambio de información con agencias estadounidenses es permanente, legal y bienvenido; lo que no está permitido es la participación operativa de agentes extranjeros en territorio mexicano. "Es muy diferente el intercambio de información conforme lo marca la ley a tener agentes operando en territorio", subrayó. Sobre lo que específicamente hacían los presuntos agentes de la CIA en la sierra, el secretario admitió que la federación tampoco tiene pleno conocimiento, y remitió el asunto a la investigación en curso de la Fiscalía General de la República.
Las declaraciones de García Harfuch ocurrieron el mismo día en que Campos notificó formalmente al Senado su decisión de no asistir a la reunión de trabajo convocada para abordar el caso. En el escrito enviado a la Mesa Directiva, el gobierno estatal argumentó que la inasistencia busca proteger el avance de las investigaciones y evitar comprometer información confidencial o clasificada. La administración chihuahuense precisó además que la Unidad Especializada creada para investigar los hechos ya remitió información a la FGR en atención a los requerimientos formales presentados.
La declaración de García Harfuch es el primer momento en que un funcionario federal coloca públicamente a Campos como fuente directa de información sobre el caso, citándola por nombre. Al reportar que la gobernadora dijo no saber, el secretario la protege políticamente —pero también la convierte en testigo clave de su propio relato. Si la investigación de la FGR concluye que hubo autorización desde el gobierno estatal, esa declaración se vuelve un problema. La arquitectura del caso se complica: Jáuregui renunció, el informe de la Unidad Especializada señala al director de la AEI, y ahora Campos queda registrada como quien dijo no saber nada.











