
La fiscalía estadounidense presentó este martes una acusación formal por narcotráfico contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios estatales y municipales, entre ellos el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil. Según el documento judicial, los señalados colaboraron con el Cártel de Sinaloa para facilitar el envío de drogas a Estados Unidos, abusando de sus cargos para proteger las operaciones del grupo criminal a cambio de sobornos. El caso fue asignado a la jueza federal Katherine Polk Failla en la Corte del Distrito Sur de Nueva York.
Entre los acusados figuran exfuncionarios de alto rango: el exsecretario general de Sinaloa, Enrique Inzunza Cázarez; el exsecretario de Seguridad, Gerardo Mérida Sánchez; el subfiscal general Dámaso Castro Zaavedra; y dos exjefes de la Policía de Investigación de la Fiscalía estatal. La acusación también señala a Juan Valenzuela Millán, excomandante de la Policía Municipal de Culiacán, por delitos relacionados con el secuestro y muerte de una fuente de la DEA y un familiar suyo.
Respecto a Rocha Moya específicamente, las autoridades estadounidenses sostienen que Los Chapitos habrían intervenido en su campaña de 2021 mediante intimidación y coacción de rivales políticos, y que ya como gobernador habría participado en reuniones con miembros del cártel para garantizar impunidad a sus operaciones a cambio de respaldo político. Las acusaciones deberán probarse en el marco del debido proceso. Hasta el cierre de esta nota, ni el gobernador ni su administración ni las autoridades mexicanas habían emitido postura oficial.










