

La presidenta Claudia Sheinbaum abrió la mañanera del 4 de mayo con su postura más firme de la semana ante la presión estadounidense. Ante las acusaciones del Departamento de Justicia contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y la solicitud de detención provisional con fines de extradición, la mandataria fue categórica: "El pueblo de México debe tener la certeza de que la presidenta no agacha la cabeza y que va a defender la soberanía." Subrayó que nunca en la historia se había solicitado con urgencia una orden de aprehensión contra un gobernador en funciones, y reiteró que la FGR actuará solo si EU presenta pruebas contundentes conforme a la legislación mexicana.
La consejera jurídica Luisa María Alcalde explicó las diferencias técnicas entre una solicitud formal de extradición y una solicitud de detención provisional, figura que se usa en casos de urgencia y que abre un plazo de 60 días para que la parte requirente presente documentación completa. En paralelo, Sheinbaum anunció que instruyó al Gabinete de Seguridad viajar a Sinaloa para reunirse con la gobernadora interina, reforzar la coordinación federal y garantizar la presencia de fuerzas federales en la entidad tras la salida de Rocha Moya. "Que sepa el pueblo que mantenemos las fuerzas federales", afirmó.
Sobre el caso Chihuahua, Sheinbaum aclaró que la reunión entre García Harfuch y la gobernadora Maru Campos se limitó a informarle lo que establece la ley y la Constitución, sin proporcionar detalles adicionales sobre la investigación en curso. "La Fiscalía está investigando", fue la respuesta de la mandataria a quienes esperaban más precisiones. En materia de combustibles, el titular de Profeco, Iván Escalante, informó que el 18% de las gasolineras aún vende el diésel por encima de los 28 pesos, pese al acuerdo alcanzado la semana pasada para reducirlo a 27 pesos. Leticia Ramírez, nueva titular de Bienestar, anunció el inicio de depósitos de programas sociales a partir de este 4 de mayo.
Sheinbaum también desmintió versiones sobre una supuesta reunión con el expresidente Andrés Manuel López Obrador en Palenque. Aclaró que el viaje fue para supervisar la conexión del Tren Interoceánico con el Tren Maya y descartó haber pedido instrucciones: "Como si la presidenta no pudiera tomar decisiones por el futuro del país."











