

La gobernadora Maru Campos emitió este martes un mensaje dirigido a la ciudadanía en el que reiteró que no tuvo conocimiento ni autorizó la presencia de agentes extranjeros en el operativo del 19 de abril en la Sierra Tarahumara, y aprovechó para contraatacar directamente a Morena en el momento en que la dirigencia nacional del partido convoca una marcha en su contra para el 16 de mayo. "Con total transparencia y tal como se lo comuniqué al secretario García Harfuch, en ningún momento gestioné, autoricé ni tuve conocimiento de la presencia de personas extranjeras en esa acción", afirmó.
Campos destacó los resultados del operativo —más de 55,000 litros de sustancias líquidas, 50 toneladas de precursores químicos y cerca de 2,000 litros de metanfetamina, cifras confirmadas por la FGR— y los usó como argumento para responder a Morena: "No es lo mismo desmantelar un narcolaboratorio y combatir al crimen de manera frontal, que ser un gobierno con acusaciones graves de tener vínculos con el narcotráfico." La referencia implícita al caso Rocha Moya y los funcionarios sinaloenses acusados por Washington no necesitó nombre propio para ser entendida.
La mandataria también explicó su silencio público de las últimas semanas: dijo que se ha abstenido de pronunciarse sobre las investigaciones para no interferir con el trabajo de las autoridades competentes. Sin embargo, anunció que instruyó a la Fiscalía General del Estado para que proceda "conforme a derecho, caiga quien caiga", una frase que busca proyectar disposición a la rendición de cuentas sin reconocer responsabilidad propia en el episodio.










