

La Fiscalía General de la República informó este miércoles que abrió una nueva línea de investigación para determinar si la Fiscalía General del Estado de Chihuahua "invadió la competencia federal y si ha continuado infringiendo el diseño constitucional de atribuciones federales" al celebrar alianzas con autoridades estadounidenses. El comunicado marca la escalada más significativa de la investigación federal hasta ahora: ya no se investiga solo la presencia de agentes extranjeros, sino si el gobierno estatal actuó fuera de sus atribuciones constitucionales de manera sistemática.
La FGR reveló un dato que no había sido reportado: cuando los elementos federales y peritos de la Agencia de Investigación Criminal llegaron al laboratorio, las autoridades locales no les entregaron con cadena de custodia ni el área, ni los indicios, ni las sustancias encontradas. La irregularidad quedó registrada en la carpeta federal mediante un acta circunstanciada. La fiscalía precisó además que el laboratorio permanece resguardado por fuerzas federales y que el proceso de destrucción y traslado de sustancias sigue en curso bajo condiciones controladas.
Sobre el avance de las entrevistas, la FGR informó que las declaraciones de los aproximadamente 50 funcionarios citados concluyeron "satisfactoriamente", salvo siete personas que no se presentaron y que ya fueron convocadas nuevamente. La dependencia anunció además que citará a otros funcionarios estatales "considerados relevantes para las líneas de investigación en desarrollo", sin precisar nombres ni cargos.
La FGR fue explícita en el marco jurídico que sustenta la investigación: la Ley General de Salud otorga competencia exclusiva a la Federación para perseguir delitos cuando existe participación de la delincuencia organizada; la conducción de la política exterior y las funciones de seguridad nacional son atribuciones exclusivas del gobierno federal; y las entidades federativas tienen prohibido celebrar alianzas, tratados o coaliciones con cualquier otro Estado o país.










