
Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, fue detenido el lunes 11 de mayo en Arizona, convirtiéndose en el primer arrestado de los diez funcionarios mexicanos acusados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. Mérida enfrenta cargos de conspiración para la importación de narcóticos, posesión y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos, delitos que en caso de comprobarse podrían implicar penas de entre 40 años de prisión y cadena perpetua.
El exfuncionario forma parte de la acusación revelada el 29 de abril por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, que señala a diez funcionarios y exfuncionarios sinaloenses de haber protegido operaciones de la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, facilitando información sensible y permitiendo el transporte de drogas hacia Estados Unidos a cambio de sobornos millonarios. Entre los otros acusados figuran el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, el alcalde con licencia de Culiacán Juan de Dios Gámez Mendívil y el senador morenista Enrique Inzunza Cázarez.









