

El coordinador de la bancada de Morena, Cuauhtémoc Estrada, presentó este lunes el balance más crítico de la reforma electoral aprobada por la mayoría legislativa integrada por PAN, PRI, MC, PVEM y PT, y lo resumió en una frase: "Lo que aprobaron tiene una consecuencia muy clara: le quitan poder a la gente y se lo regresan a los partidos."
El señalamiento central de Estrada apunta a la derogación de los decretos que establecían regidurías por demarcación territorial, un modelo que habría permitido que cada zona del municipio tuviera representación propia en el cabildo con un regidor identificable para su comunidad. "Impiden que una persona de tu colonia o de tu comunidad llegue a representarte. Impiden que quien conoce los problemas de la zona tenga una voz directa en el cabildo", señaló el legislador, quien advirtió que la reforma además desecha años de trabajo técnico de diseño de demarcaciones basado en criterios de representación y equilibrio poblacional. Con el modelo que quedó aprobado, serán las dirigencias partidistas quienes definan quién ocupa las regidurías a través de las listas de representación proporcional. "Nosotros creemos que el poder debe acercarse a la gente. Ellos decidieron devolverlo a las cúpulas. Esa es la diferencia", concluyó Estrada.









