Sheinbaum y Carney reafirman compromiso con el T-MEC ante tensiones comerciales con EE.UU.

En medio de crecientes tensiones comerciales con Estados Unidos, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sostuvo una conversación telefónica con el primer ministro de Canadá, Mark Carney, en la que ambos líderes coincidieron en la urgencia de fortalecer y preservar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) como base para la estabilidad económica regional.
Durante la llamada, celebrada este martes, Sheinbaum destacó la necesidad de mantener un diálogo constante con la administración del presidente Donald Trump, pese a las diferencias políticas, en aras de preservar la integración estratégica de las tres economías norteamericanas.
“Es muy importante seguir la comunicación con Estados Unidos, por la importancia que tiene la integración de nuestras tres economías. Hablamos de la importancia del tratado y también de mantener un acuerdo sólido entre Canadá y México que nos permita obtener beneficios mutuos”, declaró Sheinbaum en su conferencia matutina.
La llamada entre Sheinbaum y Carney ocurre en el contexto de los nuevos aranceles del 25 % que Trump planea imponer a productos provenientes de México y Canadá, bajo el argumento de corregir desequilibrios comerciales y frenar el tráfico de migrantes y fentanilo. Esta decisión ha generado una respuesta coordinada entre México y Canadá, quienes buscan reafirmar el valor del T-MEC como instrumento de certidumbre jurídica y económica.
Ambos mandatarios coincidieron en que el T-MEC representa mucho más que un acuerdo comercial, al consolidar una visión de cooperación estratégica y regionalismo productivo, que resulta clave frente a fenómenos globales como la reconfiguración de las cadenas de suministro y la competencia con economías asiáticas.
Mark Carney, quien recientemente asumió la jefatura del gobierno canadiense tras la salida de Justin Trudeau, ha expresado su disposición a reforzar los lazos con México como parte de una estrategia diplomática que contrarreste las presiones del gobierno estadounidense.
La comunicación entre Sheinbaum y Carney refuerza la apuesta del gobierno mexicano por mantener abiertos todos los canales diplomáticos, especialmente frente a una Casa Blanca que ha endurecido su postura proteccionista. Para México, mantener la vigencia y estabilidad del T-MEC es clave para la inversión extranjera, la competitividad regional y el empleo en sectores estratégicos como el automotriz, la agroindustria y el acero.
Ambas partes se comprometieron a dar seguimiento puntual a los efectos de las nuevas disposiciones comerciales de EE.UU. y a trabajar conjuntamente con empresarios y cámaras binacionales para amortiguar posibles impactos económicos.
El gesto de unidad entre Sheinbaum y Carney se convierte así en una señal política clara: México y Canadá están decididos a defender el T-MEC como un pilar fundamental del orden económico norteamericano, incluso en un escenario adverso marcado por decisiones unilaterales desde Washington.