

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, sostuvieron una llamada telefónica este miércoles en la que abordaron una amplia agenda bilateral, en medio de un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y económicas. La conversación ocurre mientras se alistan los preparativos para la posible visita de Trump a China en abril, la cual marcaría su primer viaje oficial a ese país desde su regreso a la Casa Blanca.
Según confirmó el propio Trump en su red social Truth, se trató de una llamada “excelente” y “exhaustiva”, en la que ambos líderes conversaron sobre temas clave como comercio, defensa, la situación en Taiwán, la guerra en Ucrania y la relación con Irán. También se abordaron aspectos específicos del viaje que el mandatario estadounidense realizará a China, con el objetivo de fortalecer la relación bilateral tras la tregua comercial acordada en noviembre.
En el ámbito económico, Trump destacó que se discutieron nuevos acuerdos comerciales favorables para Estados Unidos, como el aumento de las importaciones chinas de productos agrícolas estadounidenses. Xi Jinping habría considerado elevar la cuota de compra de soja de 12 a 20 millones de toneladas en la temporada actual, como parte del compromiso de China de adquirir 25 millones de toneladas anuales hasta 2028, medida que busca beneficiar a los agricultores del Medio Oeste estadounidense.
La llamada también abordó cuestiones estratégicas como la cooperación en defensa y seguridad, con mención específica al caso de Taiwán, donde ambos países mantienen posturas encontradas. Asimismo, se tocó el tema de la compra de petróleo, gas y motores de aeronaves por parte de China, en un intento por ampliar los beneficios de la relación comercial para ambos países.
El diálogo se da en un momento en el que Washington ha intensificado esfuerzos por diversificar sus cadenas de suministro de minerales críticos y reducir su dependencia de China, mientras que Pekín busca reforzar sus lazos diplomáticos con países como Rusia, Venezuela, Cuba e Irán, generando fricciones adicionales con la Casa Blanca.
Trump destacó su buena relación personal con Xi Jinping, al señalar que ambos comprenden la importancia de mantener un vínculo estable entre las dos principales potencias del mundo. “Creo que habrá muchos resultados positivos conseguidos en los próximos tres años de mi presidencia en relación al presidente Xi y la República Popular China”, expresó el mandatario estadounidense.
Mientras tanto, la Cancillería china informó de manera escueta sobre la llamada, sin ofrecer detalles, el mismo día en que Xi sostuvo una videoconferencia con el presidente ruso, Vladímir Putin. En ese encuentro, ambos líderes discutieron la cooperación estratégica entre China y Rusia, así como su postura conjunta frente a temas como el tratado START III, Irán y la situación en América Latina.
La comunicación entre Trump y Xi Jinping representa un paso clave hacia la reactivación del diálogo de alto nivel, en una relación marcada en los últimos meses por tensiones en temas comerciales, geopolíticos y tecnológicos, y en medio de una compleja reconfiguración del escenario internacional.












