

El Gobierno federal ha recuperado mil 126 concesiones mineras durante la presente administración, lo que representa una superficie de 889 mil 502 hectáreas, una extensión territorial comparable casi en su totalidad con la del estado de Querétaro. De ese total, 713 concesiones se encontraban dentro de áreas naturales protegidas, lo que permitió restituir cerca de 250 mil hectáreas a la nación.
Fernando Aboitiz, jefe de la Unidad de Coordinación de Actividades Extractivas de la Secretaría de Economía, explicó que esta política forma parte de una estrategia iniciada desde la administración anterior y que ha continuado con el objetivo de frenar la especulación y el uso indebido de los bienes nacionales.
El funcionario detalló que la recuperación de estas concesiones busca garantizar que los recursos del país no permanezcan en manos de quienes no cumplen con los requisitos legales o mantienen los títulos sin actividad productiva, afectando el interés público. Subrayó que la medida también fortalece la protección ambiental, particularmente en los territorios con algún régimen de conservación.
La restitución de cerca de 250 mil hectáreas ubicadas en áreas naturales protegidas representa uno de los puntos centrales de esta política, al devolver al control del Estado zonas que, por su valor ecológico, requieren condiciones especiales de resguardo y manejo.
Con estas acciones, el Gobierno federal reafirma su intención de regular el sector extractivo bajo criterios de legalidad, sustentabilidad y protección del patrimonio nacional, en una estrategia que combina supervisión administrativa y recuperación territorial como parte de una visión de largo plazo sobre el aprovechamiento de los recursos minerales del país.












