

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, destituyó al general Vladimir Padrino López como ministro de Defensa, cargo que ocupó por más de una década, y designó en su lugar al general Gustavo González López, en medio de la reconfiguración política tras la captura de Nicolás Maduro.
La mandataria agradeció públicamente la labor de Padrino López, a quien reconoció por su lealtad y servicio al país durante los años en que estuvo al frente de las Fuerzas Armadas.
Padrino López asumió el Ministerio de Defensa en octubre de 2014 y se consolidó como una de las figuras más influyentes del aparato militar venezolano, siendo un actor clave en la estabilidad del gobierno durante periodos de crisis política.
Tras su salida, el propio militar expresó que haber ocupado el cargo fue “el más alto honor” de su vida, al destacar su papel en la defensa de la unidad nacional y la paz del país.
El nuevo titular de Defensa, Gustavo González López, cuenta con una amplia trayectoria en el ámbito de seguridad e inteligencia, habiendo sido director del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en dos periodos, además de desempeñarse como jefe de la Guardia de Honor Presidencial y responsable de contrainteligencia militar.
El relevo ocurre en un contexto de cambios en el gabinete impulsados por Rodríguez desde que asumió el poder en enero de 2026, tras la captura de Maduro durante un operativo militar estadounidense en Caracas, lo que derivó en una reorganización del gobierno y de la estructura militar del país.
La destitución de Padrino López es considerada uno de los movimientos más significativos dentro de esta nueva etapa política, al tratarse del funcionario con mayor permanencia en el cargo dentro del alto mando venezolano.











