

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, descartó este viernes que exista una amenaza real de intervención militar por parte de Estados Unidos en territorio mexicano, pese a los reiterados comentarios del presidente estadounidense Donald Trump sobre la posibilidad de que su ejército combata directamente a los cárteles de la droga en el país.
“Son formas de hablar del presidente Trump. Yo no creo en la invasión, no creo ni siquiera que sea algo que ellos lo estén tomando muy en serio”, afirmó la mandataria durante su conferencia matutina, al ser cuestionada sobre el tono beligerante del discurso estadounidense en el contexto de su ofensiva antidrogas en la región.
Sheinbaum reveló que ha sostenido cerca de 14 conversaciones telefónicas con Trump desde que inició su mandato, en las que el tema del ingreso de tropas estadounidenses a México ha sido planteado en diversas ocasiones. No obstante, enfatizó que su gobierno ha sido enfático en rechazar esa posibilidad. “Nosotros hemos dicho que no de manera muy firme, primero, porque defendemos nuestra soberanía y, segundo, porque no es necesario”, puntualizó.
La presidenta reafirmó que México cuenta con instituciones de seguridad propias, en proceso de fortalecimiento, y que no requiere la presencia de fuerzas extranjeras para atender sus desafíos internos. “La seguridad nacional es una responsabilidad del Estado mexicano”, añadió, en una reafirmación del principio de autodeterminación que ha guiado históricamente la política exterior del país.
Las declaraciones surgen en un momento de creciente tensión regional, tras la reciente operación militar de Estados Unidos que condujo a la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro. Aunque Sheinbaum ha sostenido una postura crítica frente a esa intervención, ha subrayado que la relación con Washington se mantiene en términos de coordinación y diálogo, aunque no exenta de diferencias.
La mandataria busca con este posicionamiento enviar un mensaje claro tanto a nivel interno como internacional: México no permitirá ninguna acción unilateral que implique la violación de su soberanía, al tiempo que continuará cooperando con Estados Unidos bajo un marco de respeto mutuo y principios constitucionales.
Sheinbaum ha mantenido así una línea firme ante la presión retórica de Trump, diferenciando entre discursos con fines políticos y decisiones con implicaciones reales, y reiterando que en el territorio nacional manda el Estado mexicano.












