COLUMNA 11 JUNIO 2026

Columna11/06/2026BP StaffBP Staff

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Cruz se va y la carrera empieza en serio

El anuncio que muchos esperaban llegó esta semana. Cruz Pérez Cuéllar solicitará licencia como alcalde de Ciudad Juárez el próximo 17 de junio para registrarse formalmente como aspirante a la Coordinación de la Defensa de la Cuarta Transformación en Chihuahua, paso previo a la definición de candidaturas rumbo a 2027. Durante su ausencia, el secretario del Ayuntamiento Héctor Ortiz Orpinel asumirá la administración municipal.

El movimiento es calculado y bien ejecutado. Cruz se separa cinco días antes del registro previsto para el 22 de junio, lo que le da margen para llegar limpio al proceso interno sin la presión de estar gobernando al mismo tiempo. Esa decisión habla de alguien que entiende que las formas importan en una competencia donde la percepción de equidad entre los aspirantes va a ser tan importante como los números en las encuestas. Recorrerá el estado como aspirante libre, sin la carga institucional del cargo pero con todo el capital político que acumuló en Juárez durante dos administraciones consecutivas con votaciones crecientes.

Lo que el anuncio también activa es la presión sobre Andrea Chávez para definir sus propios tiempos y términos de participación. Con Cruz ya en modo aspirante formal, la tregua de respeto mutuo que ambos han mostrado públicamente entra en su etapa más difícil. Ariadna Montiel tendrá que manejar ese proceso con mucho cuidado si quiere que Morena llegue a 2027 unida.

Jáuregui reaparece y anuncia su candidatura a la alcaldía

César Jáuregui salió del silencio esta semana con un video en redes sociales para anunciar que buscará la candidatura del PAN a la alcaldía de Chihuahua. El ex fiscal que renunció el 27 de abril en medio del CIA-gate, que reconoció omisiones en el operativo y que fue uno de los primeros en declarar ante la FGR, aparece ahora con un mensaje de construcción territorial, barrio por barrio, militante por militante.

La pregunta que nadie ha respondido en voz alta pero que todos en los círculos políticos están haciéndose es la obvia: ¿por qué ahora y por qué con tanta tranquilidad? Movimientos de esta naturaleza en el entorno del PAN chihuahuense no ocurren sin permiso de Palacio de Gobierno, y desde la Secretaría de Gobierno se desliza que hay un cálculo detrás: la FGR mantendría la carpeta abierta sin avanzar hacia una imputación, útil como herramienta política si se ocupa pero sin consecuencias procesales inmediatas para Jáuregui. Si esa lectura es correcta, el ex fiscal sabe algo que los demás aspirantes todavía no saben con certeza.

Lo que sí queda claro es que su reaparición complica el escenario interno del PAN para la alcaldía. Las encuestas lo siguen colocando en primer lugar entre los aspirantes panistas con 20.3%, apenas por encima de Santiago de la Peña con 19.6%. Cuatro candidatos en menos de tres puntos de diferencia, y ahora Jáuregui empuja desde la calle con el conocimiento de causa de quien lleva décadas en la política chihuahuense. El proceso interno va a ser más competido de lo que el PAN quisiera que fuera.

El PAN se apropia de una reforma que no es suya

Lo que hicieron Alfredo Chávez y Daniela Álvarez en su rueda de prensa del miércoles es uno de los movimientos más audaces, y más cuestionables, del panismo chihuahuense en lo que va del año. Presentaron como propia una iniciativa para anular elecciones donde participen candidatos con nexos al crimen organizado, exigieron a Morena que se pronuncie a favor, y la enmarcaron como una propuesta surgida desde el Congreso local panista. El problema es que esa iniciativa es, en esencia, la misma que Claudia Sheinbaum envió al Congreso federal semanas atrás. El PAN la rechazó a nivel nacional y ahora la adapta para usarla en Chihuahua con otro sello.

La maniobra tiene una lógica política que se entiende aunque no se comparta. Si Morena la rechaza en el Congreso local, el PAN instala la narrativa de que el partido guinda protege a los narcocandidatos. Si la aprueba, el PAN se anota una victoria legislativa con una iniciativa que en realidad viene del otro bando. Es una trampa retórica bien armada que pone a los diputados de Morena en una posición incómoda. El detalle técnico es que al requerir los 22 votos del Congreso para una reforma de ese nivel, la aritmética no les alcanza sin Morena, lo que hace casi inevitable que el debate termine siendo más mediático que legislativo. Que es exactamente lo que el PAN busca.

César Duarte cambia de abogados en El Altiplano

El ex gobernador César Duarte realizó esta semana un movimiento que en los procesos penales complejos siempre merece atención: cambió de equipo de abogados. Héctor Villasana, Juan Carlos Mendoza, Irving Anchondo y Erick Muñoz quedaron fuera de la representación, y la defensa pasará a un despacho de la Ciudad de México cuyos nombres no se han dado a conocer todavía. El relevo ocurre mientras Duarte permanece recluido en El Altiplano con procesos aún abiertos y, según fuentes cercanas a su entorno, con un estado de salud que se habría deteriorado por demoras en el suministro de sus medicamentos.

Cambiar de abogados a estas alturas del proceso no es un movimiento menor. Implica que la estrategia jurídica anterior no estaba dando los resultados esperados, o que hay nuevas condiciones procesales que requieren un enfoque distinto. En el contexto de un caso que involucra a varios actores que hoy siguen en la política chihuahuense activa, cualquier movimiento en el expediente Duarte tiene lecturas que van más allá de lo estrictamente judicial. No hay que perderle el hilo.

El Mundial arranca y los políticos sacan la playera

Hoy comienza el Mundial y con él empieza también el deporte paralelo más predecible de la política mexicana: el de los funcionarios y aspirantes posando con la playera de la selección en actos que tienen más de campaña que de afición genuina. Prepárense para ver espectaculares con el tricolor de fondo, transmisiones en plazas públicas convertidas en tribuna, y más de un político intentando que su amor por México quede documentado en redes antes de que termine el primer tiempo.

Lo que también va a ser interesante vigilar es quién aparece en los estadios. Los boletos para los partidos de México andan rondando entre cinco y diez mil dólares, y aunque parezca una aberración, la tentación siempre les gana. Cuando aparezca la foto en un palco con ese precio de entrada, las preguntas van a escribirse solas.

Dicho todo esto, ojalá México gane. No por los políticos ni por sus fotos, sino porque este país lleva meses con una tensión preelectoral que no da tregua y una victoria en el Mundial es de las pocas cosas capaces de poner en pausa, aunque sea por unas horas, la guerra de narrativas que no descansa. Por el bien de todos. Vamos México.

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