

El Gobierno federal reafirmó que los libros de texto gratuitos son un proyecto colectivo y prioritario, al tiempo que defendió la continuidad de la Nueva Escuela Mexicana frente a las críticas recientes. La subsecretaria de Educación Pública, Nohemí Juárez, sostuvo que la elaboración de los materiales se realizó mediante un proceso participativo durante 2025, con la intervención de docentes, comunidades y estudiantes de distintos niveles.
Juárez enfatizó que el interés superior de la infancia guía la política educativa y que la construcción de contenidos implicó trabajo territorial directo, con visitas a escuelas desde preescolar hasta secundaria en sus diversas modalidades. Señaló que los libros no responden a una visión unilateral, sino a un ejercicio que incorporó voces de quienes forman parte del sistema educativo.
En ese contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum salió en defensa de Marx Arriaga, exdirector general de Materiales Educativos, cuyo desempeño ha sido objeto de cuestionamientos públicos. La mandataria destacó su trayectoria académica y su honestidad, y aseguró que no existe elemento alguno que desacredite su gestión. Reconoció que pudieron existir desencuentros internos, pero sostuvo que ello no invalida el trabajo realizado.
Sheinbaum fue enfática al afirmar que la Nueva Escuela Mexicana no sufrirá modificaciones sustantivas, aunque sí se enriquecerá con aportaciones adicionales de maestros y estudiantes. Subrayó que la política educativa mantiene coherencia y que la revisión de contenidos corresponde a un proceso natural de mejora, ahora bajo la conducción de la nueva titular del área.
El mensaje presidencial busca cerrar filas en torno al modelo pedagógico vigente y consolidar la narrativa de que los libros de texto son patrimonio colectivo. En medio de la discusión pública sobre contenidos y enfoques, el Ejecutivo insiste en que la transformación educativa continúa sin ruptura, con ajustes que responden a un proceso evolutivo y no a una rectificación de fondo.









