

Las largas ausencias de Maru Campos y el gobierno acéfalo
La gobernadora de Chihuahua lleva doce días acumulados sin presencia pública en el estado. No asistió a la mesa de seguridad estatal en dos semanas consecutivas, no apareció en el arranque de las actividades del Mundial que encabezó el secretario Santiago de la Peña, y no hay registro de ningún evento oficial en municipio alguno ni en su propia oficina. El silencio no es nuevo ni es sorpresa para quienes siguen de cerca la administración estatal, pero el contraste con las semanas anteriores, cuando el CIA-gate la obligó a aparecer en medios nacionales y a comparecer en la Ciudad de México, hace la ausencia más visible que nunca.
Lo que la conducta de Maru Campos revela es un patrón que su propio panismo reconoce en privado aunque no lo diga públicamente: la gobernadora ha sido históricamente ausente, con viajes a destinos que no se informan, largas estadías en la Ciudad de México sin agenda pública visible y desapariciones que en otras administraciones habrían generado crisis de comunicación. Los reportajes sobre sus viajes a Europa, el Caribe y Estados Unidos con cargo al erario son el registro documental de lo que en Palacio de Gobierno se maneja como rutina discreta.
El problema ahora es que la discreción ya no funciona igual. El CIA-gate la puso bajo el microscopio nacional, los números de aprobación la reprobaron, y cualquier ausencia prolongada alimenta la narrativa de una administración que cierra con el piloto automático puesto. A ver dónde y cuándo reaparece la gobernadora. La costumbre ya se sabe. Lo que cambia es el contexto.
La reforma que sí tiene nombre y apellido
La iniciativa de reforma electoral que el PAN presentó en el Congreso local con el argumento de armonizar la paridad de género con la legislación federal tiene una lectura técnica y una lectura política, y la segunda es la que importa. Si la reforma prospera, Morena estaría obligado a presentar una candidata a la gubernatura en 2027, dado que en la elección pasada su candidato fue Juan Carlos Loera. Eso dejaría fuera de la contienda a Cruz Pérez Cuéllar.
Cruz no tardó en señalar el timing y la intención de la jugada. Alfredo Chávez respondió que la reforma no tiene dedicatoria y que si alguien quiere quejarse, que acuda a la Suprema Corte. Es exactamente la respuesta que se da cuando la dedicatoria existe pero no conviene admitirla. En el equipo del alcalde juarense ya trabaja un grupo de abogados analizando si la reforma viola sus derechos políticos, y esa línea de defensa legal se activará dependiendo de cómo avance el proceso en el Congreso.
Lo que hace interesante el escenario es que la reforma requiere los votos de Morena para prosperar, y ahí es donde se verá dónde están las lealtades reales de la bancada guinda en el Congreso local. Si los diputados de Morena la aprueban, habrán contribuido a eliminar a su propio candidato sin la elección desde el partido. Si la rechazan, el PAN tiene el argumento de que Morena bloquea la paridad. Es una trampa bien construida, y Cruz Pérez Cuéllar va a tener que salir de ella con algo más que indignación.
Cruz ante el Congreso hoy, licencia el miércoles
Este lunes el alcalde de Ciudad Juárez comparecerá ante el Congreso del Estado para aclarar el supuesto adeudo de ISR que acumula el municipio. Cruz había solicitado la comparecencia él mismo para dejar en claro que el adeudo no es de su administración y que está en proceso de solventarse. El fondo del asunto es más técnico que político, pero el contexto lo convierte en otra cosa.
Con la reforma de paridad en el ambiente y con la solicitud de licencia programada para el miércoles, la comparecencia de hoy es el último acto institucional de Cruz como alcalde en funciones antes de dar el paso formal hacia la precandidatura. La recepción que le den los diputados del PAN en el Congreso, el tono de las preguntas y los mensajes que circulen alrededor del evento serán leídos por todos los actores políticos del estado como señales de lo que viene. En Chihuahua nada ocurre en el vacío, y menos esta semana.
Jáuregui en la cancha y el tablero político se mueve
César Jáuregui lleva días con agenda activa y territorial, moviéndose en espacios donde pocos tienen el acceso y el respaldo que él tiene dentro de la estructura panista. Su regreso a la contienda no es improvisado ni solitario, y como adelantamos en esta columna, opera con luz verde de Palacio de Gobierno y con el expediente de la FGR en una condición que le permite moverse sin la presión de una imputación inminente.
Lo que su presencia activa hace es ordenar el escenario de la alcaldía capitalina. Santiago de la Peña aprovechó la ausencia de la gobernadora para aparecer como figura central en la Fan Zone del Mundial que instaló el gobierno estatal, un movimiento de visibilidad calculado para quien opera en modo precandidato desde la Secretaría de Gobierno. Rafa Loera salió a territorio. Pero el regreso de Jáuregui recoloca las piezas y reactiva el Plan A de la gobernadora en ese tablero, que nunca fue De la Peña sino el propio ex fiscal. Los demás aspirantes saben que la competencia ahora tiene otro peso encima.
Morena en Chihuahua: por fin alguien trabaja
Por primera vez en mucho tiempo hay señales reales de trabajo orgánico en Morena Chihuahua. El fin de semana Brighite Granados constituyó los Consejos Municipales del partido en Chihuahua capital y Ciudad Juárez, dos eventos que en otra época habrían pasado como trámite burocrático pero que hoy son una señal de que algo está cambiando en la operación territorial del partido guinda en el estado.
El sábado en el Hotel Mirador en la capital, ante un salón lleno, se nombró la estructura municipal con la presencia de Hugo González, de la aspirante a la alcaldía Martha Serrano y del ex dirigente estatal Martín Chaparro. Hasta ahí, un evento ordinario. Lo que elevó el domingo fue la Ciudad Juárez: gimnasio lleno, estructura municipal constituida y al frente nada menos que Ariadna Montiel en persona. Que la dirigente nacional haya viajado específicamente a Juárez para encabezar ese acto dice mucho sobre la importancia estratégica que Morena le asigna a la frontera y sobre el compromiso real que Ariadna ha puesto en Chihuahua desde que tomó las riendas del partido.
Brighite Granados sigue soportando el peso de su historial de poca operatividad y la dirigencia nacional opera en paralelo con estructura propia, con dos hombres de la Ciudad de México que conocen bien el territorio como enlace y operadores reales. Es un modelo de gestión que reconoce la debilidad del comité estatal sin sustituirlo formalmente, al menos por ahora. Pero lo que se vio este fin de semana en Chihuahua y Juárez es lo más parecido a trabajo real de partido que Morena ha mostrado en este estado en años. Y eso, a un año de la elección, no es un detalle menor.








