

Maru amplía el frente de guerra y recorta el presupuesto
La gobernadora llegó este lunes a Palacio de Gobierno para encabezar la Mesa de Seguridad, que es exactamente donde debe estar un lunes por la mañana, y aprovechó para ampliar sus declaraciones del domingo sobre el T-MEC y la soberanía. La frase del día la dedicó al gobierno federal: "Aquí no se oye porque están cubriendo el Mundial con un patito." Es el tipo de línea que funciona en redes y que sus seguidores van a repetir, aunque el argumento de fondo tenga más de estrategia mediática que de análisis de política exterior.
Lo más relevante de la jornada no fue la retórica sino el anuncio presupuestal: instruyó un recorte de aproximadamente 30% en distintas secretarías estatales por la reducción de participaciones federales. Ese dato aterriza la discusión de las alturas del T-MEC a la realidad cotidiana del gobierno chihuahuense, y lo hace en un momento incómodo. La gobernadora que habla de soberanía y de los riesgos para el comercio bilateral tiene que recortar salud y servicios porque el presupuesto no alcanza. Ambas cosas son ciertas y ambas coexisten en el mismo gobierno. "Nos apretamos el cinturón con mucho gusto, porque es para los chihuahuenses", dijo. Esa frase la tendrá que sostener cuando los recortes lleguen a los servicios que la ciudadanía siente directamente.
Sobre las respuestas de Cruz y Andrea del día anterior, Maru desvió el debate hacia Rocha Moya sin nombrar a ninguno de los dos: "Defienden lo indefendible y siguen hablando de una servidora, pero no hablan de fondo." Es una estrategia de despersonalización que le funciona para no darle más visibilidad a sus críticos, aunque el efecto es que cada vez que no responde directamente, la narrativa de sus ausencias y falta de obra sigue circulando sin contrapeso.
Hoy registra Chihuahua: Cruz, Andrea y Martín Chaparro a la cancha
Este martes le toca el turno a Chihuahua en el proceso de registro de aspirantes a las coordinaciones de la Defensa de la Transformación en el World Trade Center de la Ciudad de México. Cruz Pérez Cuéllar, Andrea Chávez y Martín Chaparro llegarán cada uno con sus porras, sus equipos y su necesidad de proyectar la mayor visibilidad posible en un acto que es más simbólico que definitorio pero que en política los actos simbólicos cuentan.
El proceso arrancó ayer lunes de manera que Ariadna Montiel describió como "muy organizado y muy ordenado", con requisitos que incluyen cartas de aceptación de reglas, declaración de no tener asuntos penales pendientes y compromiso vinculante con los resultados de la encuesta. Citlalli Hernández fue explícita en que cuando un proceso tiene reglas claras y transparencia, la convicción se pone por encima de cualquier disputa. Es el mensaje que Morena quiere proyectar hacia afuera después de las semanas de tensión interna que generaron las manifestaciones contra Cruz afuera del Congreso.
La encuesta que definirá el candidato se realizará después del Mundial. Lo que ocurra en los próximos meses en el territorio, en los medios y en los corrillos de Morena va a mover esos números antes de que la encuesta llegue. El registro de hoy es el pistoletazo de salida oficial de una carrera que en los hechos ya lleva meses corriendo.
El Congreso aprueba la reforma electoral con implicaciones en 2027
La jornada legislativa del lunes en el Congreso del Estado tuvo una dinámica intensa. El paquete de reformas constitucionales electorales pasó con 22 votos, la mayoría calificada exacta que se necesitaba. Los cambios aprobados incluyen prohibición de reelección inmediata para integrantes de ayuntamientos vigente desde 2030, restricciones para acceder a cargos públicos a personas con sentencias por violencia de género o delitos sexuales, fortalecimiento de la paridad en sistemas normativos indígenas, y adecuación de la integración de ayuntamientos con un máximo de 15 integrantes.
Morena votó en contra del paquete completo. La diputada Jael Argüelles presentó un voto particular que calificó la reforma de retroceso diseñado para concentrar poder en las cúpulas partidistas y proteger privilegios de las élites políticas. Cuauhtémoc Estrada fue específico sobre el mecanismo que más le molesta: que un partido pueda repetir hasta cuatro fórmulas entre mayoría relativa y representación proporcional, lo que a su juicio fortalece a los partidos en detrimento de la ciudadanía. "Están concentrando el poder. Es totalmente aberrante", dijo. El PAN lo leyó exactamente al revés: la diputada Joss Vega celebró que la paridad de género quede plasmada en ley en lugar de dejarse a los lineamientos del IEE en cada proceso electoral, que históricamente han sido impugnados y revertidos en tribunales.
La iniciativa que no pasó fue la de nulidad de elecciones por intervención del crimen organizado, que obtuvo 20 votos a favor, dos menos de los necesarios. Los 12 votos de Morena más el del PT de Irlanda Márquez fueron suficientes para frenarla. La diputada Rosana Díaz, ya sin partido, se abstuvo. El PAN no logró los números para la que consideraba su propuesta más importante de la jornada.
El PAN baja la Ley Anti Cruz antes de que la votaran en su contra
La iniciativa de paridad que el PAN había impulsado con tanto ruido durante semanas, la que hubiera obligado a Morena a presentar una candidata mujer a la gubernatura en 2027 y que habría dejado automáticamente fuera a Cruz Pérez Cuéllar, fue retirada por el propio PAN antes de llegar a votación. Alfredo Chávez explicó la decisión con el argumento de la falta de consenso y aclaró que la iniciativa no tenía dedicatoria para nadie. Nadie en el Congreso local le creyó esa última parte, pero el resultado práctico es lo que importa.
La Ley Anti Cruz, como ya se le conocía en los pasillos legislativos, murió sin votación porque el PAN hizo los cuentas y supo que iba a perder. Sin el PRI, que se deslindó de la iniciativa con la frase de que "si saben contar, no cuenten con nosotros", los números simplemente no alcanzaban. Bajarla antes de la votación fue la única forma de evitar una derrota documentada en el Diario de Debates. Cruz Pérez Cuéllar puede registrarse este martes sin obstáculo legislativo. La maniobra para condicionar el terreno de juego antes del proceso interno de Morena no prosperó, y el intento quedó registrado para quien quiera leerlo.
El empresariado y el difícil equilibrio de Leopoldo Mares
El presidente del CCE en Chihuahua, Leopoldo Mares, tuvo esta semana una jornada de equilibrismo político que resume bien la posición del empresariado organizado en este momento. Por un lado, rechazó la lectura de que los recortes presupuestales al estado son un castigo político por ser de oposición, argumentando que los ajustes son generales para todo el país y responden a presiones fiscales reales del gobierno federal. Es una postura que en los hechos desactiva el argumento de victimización que la gobernadora ha construido durante meses.
Por otro lado, ante las declaraciones de Maru sobre el T-MEC y los riesgos para el comercio bilateral, Mares dijo que el tema tomó por sorpresa al sector y que analizarán el contexto antes de fijar postura. Es la respuesta de quien no quiere confrontar a la gobernadora pero tampoco quiere alinearse con una narrativa que el CCE considera más política que técnica. "Somos apolíticos porque tenemos empresarios con pensamientos muy diferentes", explicó.
Lo que el empresariado chihuahuense está haciendo con mucha más claridad que hace seis meses es mantener distancia de los bandos. No están con Morena, no están con el PAN, están con la certidumbre y con el T-MEC. Esa postura neutral en un año preelectoral es en sí misma una señal política para ambos partidos: el sector que históricamente se alineaba con el gobierno estatal ya no lo hace de manera automática. Y eso, para un PAN que necesita mostrar músculo en sus alianzas naturales, es un problema que se acumula.











