El último debate presidencial: confrontación en Tlatelolco a 14 días de las elecciones

Elecciones20 de mayo de 2024 Por BP Staff
Segundo-Debate

En una noche cargada de simbolismo y confrontaciones, los candidatos presidenciales se enfrentaron en el último debate antes de las elecciones del 2 de junio. A escasos pasos de la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, un lugar emblemático en la historia de la democratización de México, se vivió una velada de ataques, propuestas y defensas apasionadas.

Xóchitl Gálvez, candidata de la coalición Fuerza y Corazón por México (PAN-PRI-PRD), y Claudia Sheinbaum, abanderada de la coalición Sigamos Haciendo Historia (Morena-PT-PVEM), protagonizaron un intercambio intenso. Gálvez cuestionó a Sheinbaum sobre su uso de símbolos religiosos, acusándola de hipocresía. “Tienes todo el derecho de no creer en Dios, es un tema personal, a lo que no tienes derecho es a usar a la fe de los mexicanos como oportunismo político, eso es una hipocresía”, lanzó Gálvez. Sheinbaum respondió con evasivas, delegando la aclaración a su equipo.

Jorge Álvarez Máynez, candidato de Movimiento Ciudadano, repartió ataques a ambas rivales, con una inclinación notable hacia Gálvez. Destacó su supuesto crecimiento en las encuestas y criticó la presencia de figuras cuestionables en las listas plurinominales del PAN, PRI y PRD.

El escenario de la contienda

Tlatelolco, un lugar marcado por la represión del 2 de octubre de 1968, fue el escenario elegido para este crucial debate. Claudia Sheinbaum evocó esa memoria histórica, señalando las atrocidades del régimen priista de entonces y posicionando su candidatura como la continuación de la lucha de los movimientos sociales.

El primer tema abordado fue la inseguridad y el crimen organizado. Gálvez criticó la estrategia de "abrazos, no balazos" de la actual administración y propuso una Guardia Nacional con mando civil. Atacó a Sheinbaum por el aumento de feminicidios en la Ciudad de México durante su gestión como jefa de Gobierno, y por no haber detenido al feminicida de Iztacalco.

Sheinbaum replicó recordando el caso de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad de Felipe Calderón, ahora preso por narcotráfico, y propuso más elementos de la Guardia Nacional y mayor uso de inteligencia tecnológica para combatir el crimen.

La confrontación continúa

Álvarez Máynez propuso un “plan nacional de pacificación” y el fin de la militarización. Recriminó a Gálvez por la inclusión de candidatos cuestionables en su coalición y a Sheinbaum por su relación con figuras controvertidas.

El debate también abordó la política social, donde Gálvez propuso becas para niños y un nuevo seguro popular, mientras Sheinbaum planteó extender los programas sociales a nuevos sectores, como mujeres de 60 a 64 años y becas para niñas y niños. Álvarez Máynez propuso políticas de atención a las nuevas infancias y jornadas laborales dignas.

El enfrentamiento se tornó visual cuando Gálvez mostró cartulinas acusando a Sheinbaum de mentir, a lo que la candidata de Morena respondió manteniendo su postura de no caer en provocaciones.

El legado histórico y el futuro cercano

La elección del lugar para el debate no fue casual. Tlatelolco es testigo de uno de los episodios más dolorosos de México, y sus ruinas prehispánicas y edificios modernos, como el Chihuahua, son recordatorios de la lucha y la resistencia. Este tercer debate presidencial conecta el pasado con el presente, a pocos días de una elección que podría hacer historia con la elección de la primera mujer presidenta de México.

Los temas de migración y política exterior también fueron debatidos, con recriminaciones mutuas sobre la sumisión a Estados Unidos y la relación con gobiernos no democráticos.

Con 14 días restantes para los comicios del 2 de junio, el panorama se define cada vez más claro. El 29 de mayo, los candidatos cerrarán sus campañas, dando paso a un periodo de reflexión antes de la votación final.

Te puede interesar