

Maru reprobada: el CIA-gate fue la gota, no el vaso
La encuesta de El Financiero llegó esta semana para ponerle números a lo que muchos en Chihuahua ya sentían sin poder medirlo. Maru Campos tiene 42% de aprobación y 57% de desaprobación. Una mayoría del 58% aprueba el juicio político en su contra. El 59% desaprueba la presencia de agentes estadounidenses en el estado. Son números que duelen y que en Palacio de Gobierno se están leyendo con mucho cuidado.
Pero hay que ser precisos con el diagnóstico, porque confundir el detonador con la causa es un error de análisis que le conviene más a la gobernadora que a la realidad. El CIA-gate no hundió a Maru Campos. La encontró ya hundida. Cinco años de ausencias prolongadas, de obra inexistente, de una relación deteriorada con el empresariado, de índices de inseguridad que la propia encuesta confirma: el 50% de los chihuahuenses señala el crimen como el principal problema del estado, seguido de la corrupción con 20%. Eso no lo fabricó el operativo del 19 de abril. Lo construyó una administración que llegó con promesas y se fue diluyendo en viajes de lujo, langosta en Washington y una torre de seguridad que lleva dos años de retraso y ya acumula multas millonarias.
El CIA-gate aceleró la caída y la hizo visible en el plano nacional. Pero el problema de fondo es de gestión, y ese problema no desaparece cuando el escándalo baje del radar.
El PAN teje alianzas y Bonilla visita a LeBarón
El PAN en Chihuahua arrancó su proceso de construcción de candidatura con más movimiento del que reconoce públicamente. Marco Bonilla lleva semanas visitando líderes municipales para, según sus propias palabras, “motivarlos y estar listos para 2027 independientemente de quién sea el candidato.” Es la versión políticamente correcta de lo que en realidad está haciendo: construir su propio piso antes de que el proceso interno arranque formalmente.
Lo más llamativo de la semana fue la reunión en el restaurante Garufa de Ciudad Juárez entre Bonilla y Julián LeBarón, que busca una candidatura independiente. El acuerdo, según el equipo del alcalde, fue claro: pase lo que pase, el objetivo es que Morena no llegue al gobierno. Es la primera vez que un aspirante panista formaliza un entendimiento con el sector independiente bajo ese paraguas. La narrativa que Bonilla construye es consistente: Morena es el narcopartido, el riesgo para Chihuahua es real y el PAN debe ser la diga que lo contenga. Que haya tomado la frase de la gobernadora casi textual no es casualidad sino estrategia de continuidad.
En los círculos panistas también circula con más fuerza que Maru está construyendo la candidatura de Gilberto Loya, el secretario de Seguridad que reveló que el piso 18 de la Torre Centinela era para agentes estadounidenses y que carga con ese peso en su expediente. Que la gobernadora apueste por Loya mientras Bonilla teje por su lado y Daniela Álvarez gana visibilidad mediática sin traducirla en números internos, dibuja un PAN con tres frentes abiertos y ninguno cerrado. El tiempo que pierdan en esa indefinición es tiempo que Morena aprovechará.
La Torre Centinela: el elefante azul de Ciudad Juárez
Difícil encontrar un símbolo más preciso del gobierno de Maru Campos que la Torre Centinela. Empezó a construirse en agosto de 2022 sin licencia de uso de suelo, que llegó en marzo de 2026. La licencia de construcción de 20 pisos se otorgó en mayo de 2026, casi cuatro años después de iniciadas las obras. Debió estar terminada en enero de 2024. Lleva más de dos años de retraso. La empresa israelí Seguritech fue multada con 112 millones de pesos por incumplimiento, sobreprecios y servicios no prestados. El contrato es por 4 mil 700 millones de pesos. Y actualmente solo funciona un piso.
El escándalo del CIA-gate la convirtió en protagonista involuntaria cuando el propio secretario Loya Chávez reveló que el piso 18 estaba destinado a funcionar como búnker de la DEA, el FBI, Aduanas y la HSI. Una declaración que quiso presumir tecnología y terminó exhibiendo exactamente el tipo de coordinación con agencias extranjeras que la FGR investiga. Cruz Pérez Cuéllar la describió esta semana sin mucha elegancia pero con bastante precisión: “ese mugrero no servirá para nada.” La historia completa de la Torre Centinela tiene suficiente material para una investigación larga, y cada semana aparece un detalle nuevo que la hace más difícil de defender.
Adán Augusto y el efecto dominó de las visas
Ignacio Mier salió al Senado este martes a defender a Adán Augusto López de versiones que apuntan a una posible cancelación de su visa estadounidense. Dijo que no hay evidencia, que habló con él y que no le comentó ningún problema, y que todo forma parte de una narrativa construida desde Estados Unidos para dañar a Morena. El argumento tiene algo de sustento: en las últimas semanas han circulado versiones similares sobre varios gobernadores y funcionarios morenistas, algunas confirmadas y otras que se desvanecieron, como el caso de Villarreal que tuvo que mostrar su visa en público para desmentirlas.
El problema de Morena con este tema no es si cada versión es cierta o no. Es el patrón. Rocha Moya confirmado. Brighite Granados confirmada. Durazo y Villarreal reportados por el LA Times aunque ellos lo niegan. Y ahora Adán Augusto en el rumor. Cuando las versiones se acumulan en la misma dirección, la respuesta de “es narrativa política de Washington” se desgasta con cada nuevo nombre que aparece en la lista. Mier puede tener razón en el caso específico de Adán Augusto. Pero la defensa de fondo cada vez cuesta más de sostener.
El Financiero sacó una encuesta de Chihuahua que encendió focos rojos en el PAN
La encuesta de El Financiero llegó esta semana a ponerle cifras a lo que en los círculos políticos chihuahuenses se venía hablando en voz baja. En un escenario directo entre Andrea Chávez y Marco Bonilla como candidatos a gobernador, Andrea gana 40% a 29%. Once puntos de ventaja antes de que empiece formalmente cualquier campaña, antes de que Morena defina candidato y antes de que el PAN resuelva su propia división interna. Es el tipo de número que en una dirigencia seria genera urgencia. En el PAN chihuahuense está generando silencio.
El problema de Bonilla no es solo la encuesta de esta semana. Es lo que los números de imagen revelan sobre su condición real como aspirante: 35% de opinión favorable frente a 42% de desfavorable. El alcalde de la capital entra a la competencia por la gubernatura con más ciudadanos en contra que a favor, y eso entre la población general, no solo entre el voto duro de Morena. Liderar las preferencias internas del PAN con 36% no resuelve ese problema estructural. La candidatura interna se gana con votos del partido. La gubernatura se gana con votos de todos.
Del lado de Morena los números son distintos. Andrea Chávez tiene 39% de opinión favorable y 34% desfavorable, un balance positivo que le da piso para competir. Cruz Pérez Cuéllar construye desde su bastión fronterizo con una trayectoria electoral creciente. Los dos han dado señales públicas de respeto mutuo y de entender que la unidad es condición necesaria para ganar en 2027. Esa madurez política, en un partido que en otras entidades ha perdido elecciones por fricciones internas, es un activo que no aparece en las encuestas pero que vale.
La ventaja genérica de Morena sobre el PAN sin nombres de por medio es de 20 puntos. Con Andrea en la boleta esa brecha baja a 11. El candidato importa, y eso aplica en los dos sentidos: Morena tiene figuras que reducen la distancia con el electorado general, el PAN tiene un aspirante natural que la amplía. La pregunta que el blanquiazul tendrá que responder antes de que sea demasiado tarde es si existe dentro de su estructura alguien que corrija esa ecuación, o si llegarán a 2027 con el mismo perfil y los mismos números esperando que algo cambie. El problema de Morena es otro y también es real: Brighite Granados sigue siendo la presidenta estatal del partido, y una estructura tan débil como la que ella encabeza puede desperdiciar ventajas que los números hoy regalan. En política los puntos en las encuestas no ganan elecciones por sí solos. Alguien tiene que salir a trabajarlos en el territorio, y esa sigue siendo la deuda más grande del movimiento en Chihuahua.










