

La líder opositora venezolana y reciente Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, llamó este sábado a los venezolanos a permanecer “vigilantes y listos” hasta que se concrete la transición política en el país, tras la sorpresiva operación militar de Estados Unidos que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. A través de un comunicado difundido en su cuenta oficial de X, Machado aseguró que el momento actual exige el inicio inmediato de un proceso de restitución democrática, liderado por Edmundo González Urrutia, a quien reconoce como “presidente legítimo” de Venezuela.
“Llegó la hora de que la soberanía popular y la soberanía nacional rijan en nuestro país”, afirmó la exdiputada, quien ha sido una de las principales voces de oposición al chavismo durante las últimas dos décadas. “Vamos a poner orden, liberar a los presos políticos, construir un país excepcional y traer a nuestros hijos de vuelta a casa”, añadió, en un mensaje cargado de promesas de reconciliación y reconstrucción.
Machado, quien denunció fraude en las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 —en las que el Consejo Nacional Electoral otorgó la victoria a Maduro—, reiteró su rechazo a esos resultados y dio por válida la elección de González Urrutia como presidente legítimo. “Quien debe asumir de inmediato su mandato constitucional y ser reconocido como comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional por todos los oficiales y soldados que la integran”, sentenció.
La líder opositora también valoró la acción militar de Estados Unidos como el cumplimiento de una promesa previa: “Estados Unidos ha cumplido su promesa de hacer valer la ley ante la negativa de Maduro de aceptar una salida negociada”. Afirmó que el expresidente ya enfrenta “la justicia internacional por los crímenes atroces cometidos contra los venezolanos y contra ciudadanos de muchas otras naciones”.
En paralelo, Edmundo González Urrutia emitió su propio mensaje, calificando estas horas como “decisivas” para Venezuela y asegurando que está listo para liderar “la gran operación de reconstrucción” del país. Hasta ahora, el exembajador y figura moderada dentro de la oposición ha mantenido un discurso institucional, aunque su margen de maniobra dependerá de las decisiones tanto internas como del respaldo internacional.
Entretanto, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, confirmó que Nicolás Maduro será juzgado en un tribunal federal de Nueva York, junto a su esposa, bajo cargos que incluyen conspiración para el narcoterrorismo. Esta acusación había sido emitida desde 2020, pero se mantenía sin ejecución formal hasta la operación de esta semana.
El presidente estadounidense Donald Trump, quien confirmó desde su cuenta en Truth Social el “ataque a gran escala contra Venezuela”, se refirió también a la posibilidad de que María Corina Machado asuma el liderazgo del país. “Sería muy difícil”, declaró, al considerar que “no cuenta con apoyo ni respeto dentro del país”, en una declaración que refleja la tensión entre la visión de la oposición venezolana y las prioridades políticas de Washington.
Mientras tanto, la situación en Venezuela permanece en una zona de ambigüedad institucional, con sectores del oficialismo en silencio, un vacío de poder en Miraflores, y la comunidad internacional dividida entre quienes respaldan la intervención como medida excepcional y quienes exigen una solución bajo los cauces del derecho internacional.
Con su llamado a la organización ciudadana y a la movilización pacífica, María Corina Machado busca mantener el impulso social que ha canalizado durante años. Pero el país se encuentra ahora en un punto de inflexión inédito, en el que la legitimidad política y el control territorial se disputan simultáneamente en los planos nacional e internacional.











