

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió este domingo “acceso total” a los recursos naturales de Venezuela como condición para avanzar en el proceso de reconstrucción del país sudamericano, mientras evalúa reabrir la embajada estadounidense en Caracas. Las declaraciones del mandatario se produjeron un día después de confirmar que su administración asumirá el control del país hasta que se garantice una transición “segura y apropiada”, tras la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Trump fue enfático al señalar que lo que Estados Unidos necesita de la nueva administración venezolana encabezada por Delcy Rodríguez es acceso irrestricto al petróleo y a otras áreas estratégicas, incluyendo infraestructura. Señaló que las condiciones actuales del país impiden su funcionamiento normal y que su administración buscará “arreglar el país” antes de hablar de elecciones u otros procesos políticos. Dejó en segundo plano el tema de los presos políticos y subrayó que su prioridad es económica y estructural.
En una declaración que marcó un giro radical en la política hemisférica, Trump presentó lo que ha denominado la “Doctrina Donroe”, una reinterpretación agresiva de la Doctrina Monroe bajo la cual Estados Unidos afirma control sobre el hemisferio occidental. En sus palabras, América Latina es parte de su esfera de influencia directa, y Venezuela será gobernada por su equipo mientras dure la transición. También advirtió que si Delcy Rodríguez no coopera plenamente, enfrentará un destino “peor” que el de Maduro.
Desde Caracas, Delcy Rodríguez respondió con un mensaje en tono diplomático al ofrecer al gobierno de Estados Unidos establecer una “agenda de cooperación” orientada al desarrollo compartido, en el marco del respeto al derecho internacional. Aunque no ha sido juramentada públicamente, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia la nombró presidenta encargada, y Rodríguez ya se encuentra ejerciendo funciones ejecutivas, como lo mostró en un Consejo de Ministros acompañado por altos funcionarios militares y civiles.
La líder chavista reafirmó la vocación pacífica de Venezuela y pidió el cese de amenazas externas, recordando que el país tiene derecho a la paz, la soberanía y el desarrollo. En un comunicado publicado este domingo, Rodríguez invitó directamente a Trump a abandonar el lenguaje de la confrontación y trabajar en el respeto mutuo y la estabilidad regional.
El contraste entre las exigencias de Trump y la oferta de diálogo de Rodríguez revela un escenario de alta tensión y complejidad en el nuevo capítulo de la crisis venezolana, con un presidente estadounidense decidido a intervenir directamente en el futuro político y económico del país, mientras la nueva figura de poder en Caracas busca encauzar el conflicto hacia un modelo de convivencia internacional. La reapertura de la embajada estadounidense en Venezuela, en análisis por parte de la Casa Blanca, marcaría el regreso formal de una presencia diplomática norteamericana que podría convertirse en el eje del nuevo orden propuesto por Washington.












