Mark Carney convoca elecciones anticipadas en Canadá ante amenazas de Trump y busca un “fuerte mandato”

El primer ministro canadiense, Mark Carney, solicitó este domingo la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones anticipadas para el próximo 28 de abril, en un movimiento estratégico que busca capitalizar el repunte de popularidad del Partido Liberal y blindar al país frente a crecientes tensiones con Estados Unidos. La decisión fue comunicada tras su reunión con la gobernadora general, Mary Simon, quien, como jefa de Estado, dio luz verde al proceso electoral.
Carney, que asumió el cargo hace apenas diez días tras la dimisión de Justin Trudeau, se presenta como el rostro renovado del liberalismo canadiense en un escenario inusualmente tenso tanto en lo interno como en lo externo. Las últimas encuestas publicadas por la radiotelevisión pública CBC ubican al Partido Liberal con una intención de voto del 37,5 %, lo que podría traducirse en 174 de los 338 escaños de la Cámara de los Comunes, apenas dos por encima de la mayoría absoluta. En segundo lugar aparece el Partido Conservador, con el 37,1 % de los votos y 134 escaños, seguido del Bloque Quebequés (26), el NPD (7) y el Partido Verde (2).
Pero el factor más disruptivo de esta campaña será, sin duda, el endurecimiento de la postura del presidente estadounidense Donald Trump hacia Canadá. Desde su regreso a la Casa Blanca el 20 de enero, Trump ha reinstaurado aranceles a productos clave de exportación canadiense y ha proferido declaraciones alarmantes, incluyendo la amenaza de utilizar la “fuerza económica” de Estados Unidos para anexionar Canadá como el estado número 51.
En un mensaje inusualmente severo, Carney denunció públicamente las declaraciones del presidente estadounidense, a quien acusó de socavar la soberanía canadiense. “Trump proclama que Canadá no es un país real. Quiere rompernos para que EE.UU. pueda ser dueño. No vamos a dejar que eso pase”, declaró el primer ministro, visiblemente firme. “Estamos enfrentando la crisis más significativa de nuestra vida, causada por acciones comerciales injustificadas y amenazas directas”, añadió.
El contexto de vulnerabilidad percibida ante Washington ha redefinido el eje de la campaña. Los sondeos más recientes indican que las preocupaciones por las amenazas externas han desplazado a los temas económicos —que durante meses erosionaron el respaldo a Trudeau— como principal inquietud del electorado. En ese sentido, Carney busca que las urnas otorguen legitimidad renovada a su liderazgo para encarar una coyuntura en la que se entrelazan geopolítica, soberanía y cohesión interna.
Al solicitar un “fuerte mandato” a la ciudadanía, el líder liberal no solo busca asegurar la mayoría parlamentaria, sino también consolidar una narrativa de unidad nacional frente a una amenaza percibida como inédita en la historia contemporánea del país. La elección del 28 de abril se perfila así como un referendo no solo sobre el futuro político de Canadá, sino sobre su identidad y autonomía ante un vecino cada vez más imprevisible.