Gobierno mexicano buscará trato preferencial en sectores clave ante aranceles de EE.UU.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó este miércoles que su administración trabajará activamente para asegurar un trato preferencial para el país en sectores estratégicos como el automotriz, el acero y el aluminio, frente a los aranceles que comenzarán a aplicarse como parte de la nueva política comercial del gobierno de Donald Trump.
Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que, si bien algunos sectores mexicanos estarán sujetos a tarifas, muchos otros quedaron exentos debido a la naturaleza recíproca de las medidas anunciadas por la Casa Blanca. Esta situación —dijo— abre espacio para una negociación que priorice la protección del empleo y la competitividad nacional.
“El único tratado que tiene cero aranceles es el de México, Estados Unidos y por ende Canadá. Hay sectores que se verán afectados, pero también hay muchos donde no hay incremento tarifario. Vamos a trabajar para que México mantenga un trato preferente en los sectores donde aún hay aranceles”, explicó Sheinbaum.
Por su parte, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, detalló los sectores industriales que recibirán atención prioritaria por parte del gobierno federal. Entre ellos mencionó la industria agroalimentaria, manufactura electrónica, productos eléctricos, químicos, textiles, calzado, dispositivos médicos, farmacéuticos y maquinaria y equipo.
“Hay que proteger el empleo. La estrategia está funcionando si conseguimos ese trato preferencial. Vamos a enfocarnos en sectores donde México tiene ventajas y presencia fuerte en el mercado estadounidense”, afirmó el funcionario.
El anuncio se produce tras la decisión del presidente Trump de imponer aranceles recíprocos del 10% al 34% a países como China, Japón e India, con excepciones parciales para México y Canadá. No obstante, productos específicos del acero, aluminio y el sector automotriz sí estarían incluidos en los ajustes arancelarios.
Sheinbaum reiteró que su administración seguirá defendiendo el T-MEC como un instrumento vital para la estabilidad económica y la integración regional, y que las gestiones diplomáticas continuarán en los próximos días con sectores empresariales, autoridades locales y representantes de Washington.
La prioridad —indicó la mandataria— es mantener la confianza de los inversionistas y garantizar que las cadenas productivas binacionales no se vean afectadas por un giro abrupto en las reglas del comercio internacional.