Pausa de Stellantis en México es temporal y no afectará empleos, asegura Sheinbaum

La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró este jueves que la decisión de la automotriz Stellantis de suspender temporalmente una línea de producción en México no implicará recortes de personal, sino que responde a una evaluación estratégica ante el nuevo escenario comercial derivado de los aranceles anunciados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Durante su conferencia matutina, la mandataria indicó que ha habido comunicación directa con la empresa y con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien confirmó que se trata de una pausa preventiva relacionada con el futuro de un modelo específico de vehículo eléctrico que enfrenta una disminución en su demanda.
“Están haciendo una revisión para ver si ese mismo vehículo se sigue fabricando o no, porque es un vehículo eléctrico y ahora, con otras condiciones por parte del gobierno de Estados Unidos, están haciendo una valoración”, explicó Sheinbaum, al tiempo que aseguró que los empleos existentes no corren riesgo.
La mandataria insistió en que esta medida no debe interpretarse como una señal de desinversión o contracción industrial, sino como una acción de prudencia empresarial ante un entorno que está siendo redefinido por la política comercial estadounidense. En este contexto, reiteró que el gobierno federal seguirá dialogando con el sector privado para garantizar estabilidad y certidumbre a los trabajadores.
La empresa, una de las principales armadoras del país, forma parte clave del ecosistema automotriz de exportación de México, particularmente en la producción de autos híbridos y eléctricos. La revisión de su estrategia coincide con el endurecimiento de los aranceles en EE. UU. para este tipo de vehículos fabricados fuera de su territorio, lo que ha obligado a los fabricantes a reajustar sus planes de operación y distribución.
Sheinbaum aprovechó para destacar que su administración está comprometida en garantizar las condiciones que permitan a México seguir siendo competitivo en la industria automotriz global, especialmente en el contexto de su programa Plan México, que busca fortalecer la manufactura nacional y la soberanía tecnológica.
“El mensaje es claro: no habrá despidos. Se trata de una pausa técnica, no de un repliegue. México sigue siendo un país confiable para la inversión”, puntualizó.